En la segunda jornada de la COP28, el papa Francisco, a través del cardenal Pietro Parolin, hizo un llamado a los líderes mundiales, instándolos a tomar medidas concretas para abordar la crisis climática.
Lamentando su ausencia en Dubái, el Papa subrayó que "el futuro de todos depende del presente que elegimos ahora".
El discurso papal enfatizó que la destrucción del medioambiente es una ofensa a Dios y un pecado estructural que pone en peligro a toda la humanidad, especialmente a los más vulnerables.
La COP28 se presenta en un contexto de récord de calor y sequías, desafiando a los países a encontrar soluciones comunes.
La hora es apremiante. Ahora más que nunca, el futuro de todos depende del hoy que escojamos. #COP28 https://t.co/1fipZYkzIR
— Papa Francisco (@Pontifex_es) December 2, 2023
El Papa instó a elegir la vida y el futuro, escuchando el llamado de la Tierra, atendiendo a los pobres y siendo sensibles a las esperanzas de los jóvenes.
Además, criticó la obsesión por la producción y posesión, que ha llevado a una explotación desenfrenada del medioambiente.
Por otro lado, rechazó culpar a los pobres y a las altas tasas de natalidad, destacando que aquellos menos favorecidos son responsables de apenas el 10% de las emisiones tóxicas.
Señaló la conexión entre la crisis climática y la paz mundial, pidiendo un fondo global para eliminar el hambre con los recursos dedicados a armas.
El sumo pontífice llamó a la unidad y al multilateralismo para superar la crisis ambiental, destacando la necesidad de cooperación efectiva en un mundo complejo y multipolar.
En un llamado final, el Papa expresó su esperanza de que el año 2024 sea un punto de inflexión. Invocó al espíritu de San Francisco de Asís y pidió convertir el dolor en compromiso.




