Italia enfrenta otra jornada marcada por la inestabilidad climática. Este viernes 23 de mayo, se registran fuertes tormentas, precipitaciones intensas y vientos sostenidos en buena parte del país.
El Departamento de Protección Civil emitió una alerta meteorológica amarilla en doce regiones: Abruzos, Campania, Emilia-Romaña, Lacio, Lombardía, Marcas, Molise, Piamonte, Toscana, Trentino-Alto Adigio, Umbría y Véneto.
En Milán, las lluvias han superado los 70 milímetros en algunas zonas, como Monza, Sesto, Cinisello y el límite norte. El río Lambro superó los 250 centímetros en su paso por la ciudad y sigue creciendo. Esta situación obligó a evacuar a los residentes de la comunidad del Parque Lambro. “Las lluvias fueron fuertes, intensas”, informaron las autoridades, mientras los vecinos lamentaban: “Estamos abandonados por todos”.
En la zona de Ponte Lambro, el desbordamiento anegó calles y viviendas. Imágenes captadas desde vehículos muestran avenidas totalmente cubiertas por el agua. La situación se repite en la provincia de Brescia, donde campos y caminos rurales quedaron bajo el agua, como evidencian tomas realizadas con drones.
En Emilia-Romaña rige una nueva alerta amarilla por tormentas de gran intensidad. El organismo regional de Protección Civil advierte sobre “condiciones favorables para el desarrollo de tormentas de fuerte intensidad, con posibles efectos y daños asociados, más probables en el sector oriental en la primera parte del día”. Se advierten también posibles deslizamientos de tierra y crecidas en ríos y arroyos en zonas montañosas y colinares.
En Campania, la Protección Civil mantiene vigente hasta las 14 horas una alerta amarilla por tormentas, con previsiones de precipitaciones repentinas e intensas. “Se podrían registrar granizadas, rayos y ráfagas de viento”, señalaron desde la región. Las autoridades recomiendan activar los Centros Operativos Comunales, vigilar el arbolado público y seguir atentamente las indicaciones de la Sala Operativa Regional.
El noreste del país también se vio golpeado por un tornado en la zona de Dignano, en Friuli, que arrancó parte del techo de una escuela primaria, obligando a su cierre. Los bomberos intervinieron en una treintena de ocasiones en Manzano, Cividale y Pavia di Udine. “Numerosos árboles cayeron sobre las rutas y hubo frecuentes inundaciones, lo que provocó el cierre de pasos subterráneos y la inundación de campos agrícolas”, indicaron fuentes oficiales.
En Lignano, la Guardia Costera rescató a cuatro jóvenes alemanes a bordo de un velero de ocho metros en dificultad. Mientras tanto, en Trieste se espera para hoy la llegada de la bora, con ráfagas intensas.
Según los meteorólogos, el tiempo seguirá inestable durante el fin de semana. Sin embargo, a partir del miércoles 28 de mayo, el ingreso de un anticiclón africano traerá un cambio radical: temperaturas cercanas a los 30 grados y condiciones más propias del verano, que se consolidarán entre fines de mayo y principios de junio.




