El papa Francisco dio inicio a su 46º viaje internacional con una emotiva visita a Bélgica el día de hoy, tras haber llegado la noche anterior a Bruselas desde Luxemburgo. La jornada estuvo marcada por una serie de encuentros y discursos dirigidos a autoridades, académicos y la sociedad civil, consolidando el compromiso del Pontífice con la promoción de la paz y los valores espirituales en Europa.
La primera actividad pública del Papa fue una visita de cortesía al Rey de Bélgica en el Palacio de Laeken a las 9:15 am. Este encuentro simbolizó el inicio oficial de la visita, seguida a las 10 am por un encuentro con las autoridades locales y representantes de la sociedad civil en el Cercle Cité.
Durante este encuentro, el papa Francisco pronunció su primer discurso en Bélgica, destacando la importancia del servicio y la responsabilidad individual.
En su intervención, el Pontífice declaró: "Con este lema he venido entre ustedes", enfatizando su compromiso de servir a la comunidad belga. "El servicio es también para cada uno de ustedes el más alto título de nobleza, la tarea principal, el estilo a adoptar cada día. Que Dios les conceda hacerlo siempre con ánimo alegre y generoso", afirmó.
Además, dirigió un mensaje a aquellos que no profesan una fe religiosa, instándolos a trabajar por el bien común: "Quienes no tienen fe, trabajen por la patria, por la sociedad, por el bien común que es el camino para todos".
El líder de la Iglesia católica también abordó temas globales en su discurso, señalando que "el mundo está enfermo" debido a las fracturas y hostilidades que impiden la paz y generan destrucción.
Hizo un llamado urgente a los líderes mundiales para que "construyan paz" mediante negociaciones honestas y compromisos honorables que promuevan la seguridad y la tranquilidad para todos.
Después de su discurso en el Cercle Cité, el Papa regresó a la Nunziatura Apostólica para un almuerzo. Posteriormente, a las 4 pm, se dirigió a la Katholieke Universiteit Leuven, donde mantuvo un encuentro con los docentes y pronunció su segundo discurso a las 4:30 pm.
En este evento, hizo un llamado para contrarrestar la baja tasa de natalidad en Europa: "He visto la proporción de nacimientos: hagan más niños. ¡Son el futuro! No digo más niños que cachorros, en Italia digo más niños".
A las 5:30 pm, se trasladó a la Grote Markt, la plaza principal de Lovaina, para saludar a aproximadamente veinte mil personas reunidas. Este evento multitudinario reflejó el fuerte apoyo y la calidez con la que fue recibido por la comunidad local.
Además de los compromisos oficiales, se reportó que el Papa podría tener un encuentro no programado con una quindécena de víctimas de abusos, según fuentes locales. Este gesto subraya la dedicación del Pontífice a escuchar y acompañar a quienes han sufrido injusticias.
Al finalizar la jornada, el Papa regresó a la Nunziatura Apostólica para la cena, concluyendo así su primera jornada en Bélgica con un balance de encuentros significativos y mensajes de esperanza y reconciliación.




