El Papa Francisco se dirigió a miles de fieles y peregrinos desde la ventana del Palacio Apostólico en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, durante la tradicional oración del Ángelus.
En su discurso, el Santo Padre manifestó su solidaridad con las personas afectadas por la viruela del mono, una enfermedad que ha sido declarada como emergencia sanitaria global.
“Deseo manifestar mi solidaridad con las miles de personas afectadas por la viruela del mono, que constituye ya una emergencia sanitaria global”, expresó el Papa tras la recitación del Ángelus.
Además, el sumo pontífice hizo un llamado a la comunidad internacional para que se compartan tecnologías y tratamientos, y que nadie quede sin la asistencia médica adecuada.
En sus palabras, destacó especialmente la difícil situación en la República Democrática del Congo, un país duramente golpeado por esta enfermedad.
“Rezo por todas las personas contagiadas, especialmente por la población de la República Democrática del Congo, tan probada. Expreso mi cercanía a las Iglesias locales de los países más afectados por esta enfermedad”, agregó el Papa, quien también exhortó a los gobiernos y a las industrias privadas a colaborar en la lucha contra el brote.
Un mensaje por la paz
En su mensaje, el Papa también abordó la cuestión de los conflictos armados en varias regiones del mundo, haciendo un llamado urgente a la paz.
“Continuemos rezando para que se ponga fin a tantas otras guerras, en Palestina, en Israel, en Myanmar y en todas las demás regiones”, señaló el santo padre.
"Los pueblos claman por paz. Recemos para que el Señor nos conceda a todos la paz”
Además, dedicó unas palabras a la situación en Ucrania, donde recientemente el Parlamento aprobó un proyecto de ley que prohíbe la Iglesia ortodoxa vinculada al Patriarcado de Moscú. Este hecho ha sido calificado por el Patriarcado moscovita como un acto de persecución.
“En Ucrania no debe ser abolida ninguna Iglesia cristiana, las iglesias no se tocan”, afirmó contundentemente el Santo Padre
Mostrando su preocupación por las normas adoptadas en Ucrania, el Papa subrayó la importancia de la libertad religiosa, recordando que "quien reza verdaderamente, reza siempre por todos". Además, instó a las autoridades ucranianas a permitir la libre práctica religiosa sin restricciones.
Por último, el Papa dirigió un mensaje especial al “amado pueblo de Nicaragua”, refiriéndose a la represión que la Iglesia católica ha enfrentado bajo el régimen de Daniel Ortega. “Os animo a renovar vuestra esperanza en Jesús”, declaró Francisco, instando a los nicaragüenses a mantener la fe en medio de las adversidades.




