El año 2023 ha dejado una marca dolorosa en la historia de la migración global. Según el último informe del Missing Migrants Project, un proyecto de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) respaldado por la ONU, al menos 8.565 personas perdieron la vida en rutas migratorias en todo el mundo durante el pasado año.
Esta cifra representa un aumento del 20% en comparación con el año anterior, y establece el 2023 como el año con el mayor número de muertes entre migrantes en la última década.
El informe revela que la travesía del Mediterráneo sigue siendo la ruta más letal, con al menos 3.129 muertes y desapariciones registradas en 2023.
Más del 50% de estas tragedias fueron causadas por ahogamiento, mientras que el 9% se debió a accidentes automovilísticos y el 7% a episodios de violencia.
Desde la creación del Missing Migrants Project en 2014, se han registrado más de 63.000 migrantes desaparecidos o fallecidos en todo el mundo.
Sin embargo, se estima que la cifra real podría ser mucho mayor debido a las dificultades para recopilar datos, especialmente en áreas remotas.
Ugochi Daniels, vicedirectora general de la OIM, expresó su preocupación por estas cifras alarmantes y destacó la necesidad urgente de acciones para prevenir más pérdidas humanas en el futuro.
"Cada una de estas vidas perdidas representa una tragedia humana terrible que afecta a familias y comunidades en los años venideros", afirmó Daniels.
"Estas cifras horribles nos recuerdan que debemos comprometernos nuevamente con una acción más sólida para garantizar una migración segura para todos".
La OIM y otras organizaciones internacionales instan a la comunidad global a intensificar los esfuerzos para proporcionar rutas migratorias seguras y regulares, así como para abordar las causas fundamentales de la migración forzada. La prevención de más tragedias como las registradas en 2023 debe ser una prioridad mundial.




