Matteo Salvini, vicepresidente y ministro de Infraestructura y Transporte, ha avivado la controversia en el país al publicar un video en el que se muestra a la jueza Iolanda Apostolico participando en una protesta en 2018. En el video, se escuchan consignas contra la policía mientras la jueza parece estar presente en el evento.
Golpe al Gobierno fascista de Meloni:
La jueza Iolanda Apostolico, del tribunal de Catania, invalida la detención de personas migrantes en un centro de acogida, como manda el último decreto migratorio racista. La magistrada señala q esta medida es ilegítima y anticonstitucional. pic.twitter.com/eRH8ovBhqD— Juan Miguel Garrido (@JuanmiGG_News) October 3, 2023
La polémica se desencadenó después de que la jueza Apostolico tomara la controvertida decisión de no convalidar el trato de tres tunecinos en un centro de acogida en Pozzallo, Sicilia. Esta decisión significó que los tres individuos no serían retenidos en el centro de acogida, lo que generó un debate sobre las políticas de inmigración y la seguridad en Italia.
Preoccupa e sconcerta quanto sta emergendo. Il giudice che ha liberato più clandestini e contesta le norme del governo sull’immigrazione in passato ha condiviso insulti contro di me e ha partecipato - col compagno - a manifestazioni di estrema sinistra a favore degli immigrati… pic.twitter.com/A9a3JSg1bm
— Matteo Salvini (@matteosalvinimi) October 6, 2023
El video de Salvini ha provocado un debate sobre la independencia de la magistratura en Italia, y líderes políticos de diferentes partidos han expresado sus opiniones al respecto. Matteo Renzi, líder de Italia Viva, calificó de "escandaloso" que un magistrado participe en manifestaciones políticas, mientras que Giorgia Meloni, presidenta del Consejo, planteó la cuestión de si la jueza podría haber tomado decisiones sesgadas después de su participación en la protesta.
La Asociación Nacional de Magistrados (ANM) también expresó su preocupación por la situación y destacó la importancia de evaluar la imparcialidad de los jueces. Esta controversia ha reabierto el debate sobre la independencia de la magistratura en Italia y ha dividido al Consejo Superior de la Magistratura.




