La economía italiana busca recuperarse tras dos meses de parálisis total, con modalidades y cuidados bien diferentes a los acostumbrados antes de la pandemia del coronavirus.
Desde la Confederación General Italiana de la Empresa, la actividad profesional y de los trabajadores autónomos (Confcommercio) indicaron algunas "dificultades", especialmente en las zonas turísticas por la falta de viajeros.
Aún no se registraron buenos resultados comerciales, con ventas por debajo de los niveles previos al confinamiento
El comercio de indumentaria está abierto a un 90%, uno de los de mayor nivel de reapertura. Confcommercio agrega que, en tanto, el sector gastronómico abrió en un 70%.
Sin embargo, los bares y restaurantes son algunos de los que más han debido modificar su funcionamiento. Además de las mascarillas y gel desinfectante, un 40% del personal se mantiene en casa. Son unas 400.000 personas que no han vuelto a trabajar.
En los mercados de alimentos la reapertura es despareja. Los mercados cubiertos de Roma, por ejemplo, están abiertos, pero los mercados periódicos no, pese a que abrieron en el resto del Lacio.
La Federación Italiana de Vendedores Ambulantes (FIVA), que agrupa a esos mercados, anticipó que hay "dificultades logísticas y organizativas" para su completa reapertura. Entre un 50% y un 60% del total están abiertos.





