El papa Francisco continúa en estado estable sin presentar episodios de insuficiencia respiratoria, según informó la Santa Sede en la noche del 5 de marzo.
Como parte del tratamiento programado, el sumo pontífice "ha recibido oxigenoterapia de alto flujo durante el día, mientras que en la noche se le aplicará ventilación mecánica no invasiva".
Durante la jornada de hoy, el líder de la Iglesia católica permaneció sentado en un sillón y combinó el descanso con algunas actividades laborales.
Pese a la estabilidad en su estado de salud, la Santa Sede mantiene la prudencia y recalca que, "en consideración de la complejidad del cuadro clínico, el pronóstico sigue siendo reservado".
En la mañana de este miércoles, desde su apartamento en el décimo piso del hospital, el papa Francisco participó en el rito de la bendición de las Sagradas Cenizas, que le fueron impuestas por el celebrante, tras lo cual recibió la Eucaristía. Además, dedicó parte de su tiempo a diversas actividades de trabajo.
En el marco de su jornada matutina, el sumo pontífice también tuvo una conversación telefónica con el padre Gabriel Romanelli, párroco de la iglesia de la Sagrada Familia en Gaza. Por la tarde, alternó el descanso con otras tareas laborales.
Mientras el Papa Francisco sigue bajo observación y tratamiento, el Vaticano mantiene la cautela sobre su evolución, sin confirmar aún posibles cambios en su agenda próxima.
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