El Parlamento italiano ha dado un paso firme hacia la reforma educativa con la aprobación del proyecto de ley Valditara sobre el voto en conducta. L
a Cámara de Diputados aprobó la iniciativa con 154 votos a favor, 97 en contra y 7 abstenciones, introduciendo cambios significativos que afectan a la evaluación del comportamiento estudiantil en los niveles de educación secundaria.
La medida más destacada es la reintroducción del voto numérico en la conducta para los estudiantes de las escuelas medias, una práctica que había sido abandonada en años anteriores.
Según la nueva normativa, los estudiantes que no alcancen al menos un 6 en conducta serán automáticamente reprobados
Este sistema aplicará tanto en las escuelas medias como en las secundarias a partir del curso escolar 2024/2025. En el caso de los estudiantes de secundaria que obtengan un 6 en conducta, tendrán que enfrentarse a un "debito formativo", lo que implica la necesidad de presentar un trabajo adicional en educación cívica. Además, el comportamiento también jugará un papel crucial en la obtención del diploma, ya que solo los estudiantes con un voto en conducta de al menos nueve décimos podrán aspirar a los mejores créditos escolares.
El ministro de Educación y del Mérito, Giuseppe Valditara, celebró la aprobación de esta reforma y destacó su importancia en la creación de un sistema educativo más riguroso y responsable.
"Con la reforma, el comportamiento de los estudiantes pesará en la evaluación general del recorrido escolar y en la admisión a los exámenes de Estado", afirmó. Valditara también subrayó que la ley busca reforzar el respeto y la responsabilidad en el entorno escolar, "apoyando el trabajo diario de los docentes y de todo el personal escolar, para que los jóvenes comprendan no solo sus derechos, sino también los deberes que implica formar parte de una comunidad".
Otra de las novedades del proyecto de ley es la modificación del sistema de sanciones por mal comportamiento. Las suspensiones ya no implicarán la ausencia del estudiante en clase, sino que estarán orientadas a actividades educativas adicionales, como tareas de "ciudadanía solidaria".
En los casos más graves, se podrá aplicar una multa a los padres o tutores de los estudiantes que agredan al personal escolar.
La reforma también introduce una simplificación en los sistemas de evaluación en las escuelas primarias, donde los juicios numéricos serán reemplazados por evaluaciones sintéticas, desde "insuficiente" hasta "excelente", con el objetivo de mejorar la comunicación entre la escuela y las familias.
El presidente de la Asociación Nacional de Directores, Antonello Giannelli, apoyó las nuevas medidas, afirmando que el voto en conducta "es un paso adelante en el camino hacia la restauración de la autoridad de los docentes". Además, destacó la importancia de las multas como un instrumento para combatir la violencia contra el personal escolar, calificando las agresiones como un "acto inaceptable".




