La Fiscalía de Termini Imerese ha iniciado una investigación por naufragio, desastre, homicidio múltiple y lesiones culposas tras el trágico hundimiento del yate Bayesian en las costas de Sicilia, cerca de Palermo.
Las autoridades se centran en posibles errores humanos como factores determinantes en el accidente, mientras los equipos de rescate continúan recuperando cuerpos del naufragio.
Hasta el momento, se han recuperado cinco de los seis cuerpos que se encontraban desaparecidos
Según la reconstrucción preliminar, las víctimas del naufragio murieron atrapadas en el interior del yate de lujo, lo que ha llevado a que la Fiscalía se refiera a la tragedia con la cruda expresión "murieron como ratones".
El último cuerpo encontrado ha sido el de Mike Lynch, un magnate británico cuyo cadáver fue recuperado de una de las cabinas del yate. La búsqueda continúa para localizar a su hija Hannah, de 18 años, quien aún está desaparecida.
El yate Bayesian, de 56 metros de eslora, era propiedad de la esposa de Lynch y estaba anclado cerca del puerto de Porticello cuando fue golpeado por una violenta tormenta antes del amanecer del lunes.
A bordo se encontraban 22 personas, muchas de ellas invitadas para celebrar la reciente absolución de Lynch en un caso de fraude en Estados Unidos.
Durante la tormenta, el yate se volteó abruptamente y se hundió en cuestión de minutos, quedando a una profundidad de 50 metros bajo el agua.
Entre las víctimas se encuentran Jonathan Bloomer, presidente de Morgan Stanley International, su esposa Elizabeth, el abogado Chris Morvillo y su esposa Nada.
Los cuerpos de Bloomer y su esposa fueron recuperados el día anterior junto a otros dos cuerpos, mientras que el cuerpo del cocinero del yate, Recaldo Thomas, fue encontrado poco después del hundimiento.
La Fiscalía ha centrado su investigación en el comportamiento del capitán del yate, el neozelandés James Cutfield, de 51 años, y del primer oficial francés Matthew Griffith, de 22 años.
Las autoridades también están examinando la responsabilidad del propietario del yate en la cadena de eventos que llevó al naufragio.
La Fiscalía ha indicado que la inscripción en el registro de indagados es un procedimiento estándar para permitir la participación de peritos en las investigaciones.
Los equipos de rescate han trabajado incansablemente desde el lunes para recuperar a las víctimas, utilizando avanzados equipos de buceo y robots submarinos capaces de operar a grandes profundidades.
Los socorristas lograron ingresar al casco del yate tras abrir un agujero en una de las paredes del naufragio, lo que permitió el hallazgo de los cuerpos.
Testimonios de algunos de los sobrevivientes apuntan a que el yate podría haber sido víctima de una serie de errores humanos, como la presencia de portones abiertos que permitieron la entrada masiva de agua, el funcionamiento defectuoso de los motores y la falta de sellado adecuado de los compartimentos de la nave. La Fiscalía también está analizando videos y fotos capturados por residentes locales durante la tormenta, que podrían arrojar más luz sobre las causas del naufragio.
Uno de los testigos clave, el capitán de una goleta cercana, relató a las autoridades que su barco, el Sir Robert Baden Powell, resistió la tormenta sin mayores contratiempos, mientras que el Bayesian se hundió en cuestión de minutos.
“Nos giramos y la barca ya no estaba”, comentó el capitán, lo que refuerza la teoría de que hubo fallos graves en la gestión de la emergencia a bordo del yate.
El caso ha despertado gran interés debido al perfil de las víctimas y a la magnitud del desastre. Se espera que en los próximos días se puedan esclarecer las causas del hundimiento y determinar si hubo responsabilidades criminales en este trágico suceso.




