La peste porcina africana (PPA) ha resurgido en la región de Lombardía, con la confirmación de nueve nuevos focos en las provincias de Pavía, Novara y Milán.
Tras un año de relativa calma, el virus ha vuelto a golpear a la industria porcina italiana, provocando preocupación entre los productores locales y autoridades sanitarias.
La enfermedad, inofensiva para los humanos pero mortal para los suinos, sigue extendiéndose a pesar de los esfuerzos por contenerla.
Los brotes más recientes se registraron a finales de julio en Besate y Vernate, en la provincia de Milán, así como en Mortara y Gambolò, en Pavía.
En Besate y Gambolò, el virus afectó a instalaciones de reproducción, mientras que en Mortara se activaron de inmediato las medidas de sacrificio preventivo para evitar la propagación del virus. Las autoridades están vigilando de cerca la situación en Vernate, dado que se trata de una zona cercana a Besate.
Ante esta situación, los consejeros regionales del Partido Democrático (PD), Marco Carra y Matteo Piloni, han solicitado la activación inmediata de una red de "epidemio-sorveglianza" para controlar y monitorear la propagación de la peste porcina en la región.
"En las últimas semanas, y especialmente en los últimos días, estamos asistiendo a un agravamiento de la difusión de la peste porcina en los criaderos y también en algunas granjas de nuestra región, lo que demuestra que el virus no es transmitido exclusivamente por jabalíes, sino también por otros factores", señalaron los representantes del PD.
La red de vigilancia que el PD exige se basa en el sistema informático ClassyFarm, implementado a nivel nacional desde 2017 por el Ministerio de Salud para monitorear los criaderos y clasificarlos según el nivel de riesgo.
"En Lombardía se encuentra el 40% de la producción porcina del país", subrayaron los consejeros del PD, destacando la importancia de tomar medidas urgentes para contener la expansión del virus.
Hasta el momento, las infecciones parecen estar bajo control y no se han emitido nuevas alertas tras las últimas investigaciones epidemiológicas, según los informes presentados ayer en la unidad de crisis reunida en el Palazzo Lombardia.
No obstante, sigue siendo fundamental entender cómo el virus, que parecía contenido tras la eliminación masiva de jabalíes salvajes, principales vectores de la infección, ha vuelto a propagarse en el territorio lombardo.




