Italia conmemora hoy el 50º aniversario del atentado de Piazza della Loggia en Brescia, un acto que dejó ocho muertos y 102 heridos, algunos de ellos de gravedad y con lesiones permanentes.
El presidente de la República, Sergio Mattarella, ha participado en los actos conmemorativos, subrayando la importancia de recordar este trágico evento y la lucha continua por la verdad y la justicia.
Mattarella recordó el trágico evento como parte de una serie de atentados neofascistas que marcaron la historia de Italia desde la masacre de Piazza Fontana en 1969 hasta la de Bolonia en 1980, y luego en 1984 en San Benedetto Val di Sambro.
Estas acciones, dijo, fueron "una secuencia impresionante de eventos sangrientos, ligados por el único hilo de la subversión negra y todas caracterizadas por una difícil búsqueda de la verdad histórica y judicial, obstaculizada por inaceptables encubrimientos, errores e ineficiencias. Pero el deseo de verdad y justicia no se ha detenido".
El presidente también enfatizó que "cómplices y coludidos, estrategas de la muerte, no representan al Estado, sino una gravísima amenaza contra la República. Han traicionado a Italia. Han conspirado en la sombra contra su pueblo y su país".
Añadió que, a pesar del "terrorismo violento de opuestos que en esa temporada de sangre y de ásperos conflictos internacionales intentaron derrocar a la República y su democracia, hoy podemos decir con certeza que ha prevalecido el Estado, la República, su pueblo, con sus auténticos, leales servidores".
La llegada de Mattarella al Teatro Grande de Brescia fue recibida con un largo aplauso por parte de los asistentes, quienes también entonaron el Himno de Mameli en su honor.
Antes de su discurso, el presidente depositó una corona de flores en la estela que recuerda a las víctimas de la masacre del 28 de mayo de 1974.
Beatrice Bazoli, hija de Giulietta Banzi, una de las ocho víctimas, compartió sus sentimientos en este solemne acto.
"Hola mamá, son dos palabras tan simples, casi banales. Hace cincuenta años, tuve que dejar de pronunciarlas y se me quedaron en la garganta hasta hoy", expresó Beatrice, quien tenía 10 años en el momento del atentado.
"He pasado los últimos 50 años consciente de tener algo bloqueado. Estas palabras tan simples, cargadas de significado, de amor, de dolor, me han impedido respirar, sentirme plenamente viva, entera. Y han bloqueado también todo el resto de mí, como si hubiera crecido con un ala rota", relató.
Durante la conmemoración, se proyectó el docufilm "10' e 12'", que incluye imágenes y fotografías de la masacre y los funerales de las víctimas, muchas de las cuales han sido coloreadas a mano y montadas nuevamente con grabaciones de audio originales.




