En medio de un contexto social tenso, la primera ministra, Giorgia Meloni, ha expresado su preocupación por el clima político y social en el país, especialmente en el año en que Italia ostenta la presidencia del G7.
Durante un encuentro con sindicatos de policía en Palazzo Chigi, Meloni abordó varios temas candentes, incluyendo recientes incidentes durante manifestaciones estudiantiles y la necesidad de equilibrar el derecho a manifestar con la protección de objetivos sensibles.
"Veo un clima que no me gusta y me preocupa, y del cual me siento responsable porque parte de este clima depende de la necesidad de atacar tanto a mí como a este Gobierno", expresó Meloni durante la reunión.
Destacó que el año de la presidencia del G7 es crucial para la credibilidad internacional de Italia, y lamentó los tonos que le recuerdan a períodos difíciles en la historia del país.
La líder italiana también se refirió a los recientes incidentes en los que estudiantes fueron agredidos por la policía durante protestas contra la guerra en Gaza.
Si bien reconoció que las manifestaciones deben ser comunicadas para permitir una mejor planificación por parte de las autoridades, Meloni subrayó la importancia de equilibrar el derecho a manifestar con la seguridad pública.
Meloni elogió la gestión de la policía en el mantenimiento del orden durante la mayoría de las manifestaciones, señalando que el 97% de ellas se desarrollaron sin incidentes.
Sin embargo, también denunció una "campaña sistemática de denigración" contra las fuerzas del orden.
En conclusión, el encuentro entre Meloni y los sindicatos de policía resalta las tensiones presentes en la sociedad italiana y la necesidad de encontrar un equilibrio entre el derecho a manifestar y el mantenimiento del orden público en un año crucial para la reputación internacional del país.




