Ambientalistas pertenecientes a Ultima Generazione protagonizaron un nuevo y controvertido episodio de protesta en los Uffizi de Florencia, atacando la icónica obra 'La Primavera' de Sandro Botticelli.
Este acto, apenas a menos de un mes del último incidente, ha vuelto a generar debate sobre los límites entre la protesta social y la preservación del patrimonio artístico.
Di nuovo agli Uffizi, tra applausi e sputi dei presenti.
Abbiamo attaccato le foto delle alluvioni per chiedere un #FondoRiparazione ai danni delle catastrofi climatiche.
Tanto basta per avere una voce...@tomasomontanari @maurobiani @channeldraw @Giulio_Firenze #a22network pic.twitter.com/fUFk2BQdcK
— Fondo Riparazione | Ultima Generazione (@UltimaGenerazi1) March 3, 2024
El incidente ocurrió cuando cinco activistas del movimiento 'Fondo riparazione' irrumpieron en el museo y colocaron volantes con imágenes de la inundación en Campi Bisenzio sobre el vidrio protector que resguarda la pintura de Botticelli, además de adherirlos al muro cercano. El personal del museo reaccionó apagando las luces de la sala y evacuando a los visitantes.
Los manifestantes justificaron su acción como una forma de llamar la atención sobre la crisis social y climática que enfrenta Italia y el mundo.
Según Mida, uno de los activistas, "el arte debe reflejar la realidad y lo que está sucediendo en nuestro entorno".
Argumentaron que su protesta busca despertar conciencia sobre la urgencia de abordar temas como las inundaciones, la sequía y el cambio climático, ignorados por el gobierno.
Sin embargo, este acto ha avivado la controversia, especialmente en cuanto a la efectividad de estas acciones de protesta.




