La creciente preocupación por los brotes de dengue en Brasil y Argentina, así como en otras regiones tropicales del mundo, ha llevado a Italia a intensificar los controles en sus fronteras.
Ante el aumento global de los casos de dengue, el director general Francesco Vaia ha ordenado a las Oficinas de Sanidad Marítima Aérea y de Frontera (Usmaf-Sasn) elevar el nivel de alerta y vigilancia sobre los medios de transporte y mercancías procedentes de países donde "el riesgo de contraer la enfermedad es frecuente y continuo".
La alerta en Brasil: preocupación por los casos asintomáticos
Brasil ha alcanzado los 512.353 casos probables de dengue, según los últimos datos del Ministerio de Salud. Solo este año se han confirmado 75 muertes por la enfermedad y otras 350 están bajo investigación.
El número de casos se ha cuadruplicado en comparación con el mismo período del año pasado, y el 50% de ellos son asintomáticos.
La transmisión silenciosa preocupa especialmente a los epidemiólogos, ya que los casos asintomáticos son considerados cruciales para la propagación de la epidemia.
"Si un mosquito Aedes aegypti pica a un asintomático, siete días después aún puede transmitir la enfermedad", explica Denise Valle, investigadora de Fiocruz.
El dengue en Europa
En Europa, tres países han registrado casos y brotes autóctonos esporádicos de dengue entre el 1 de enero y el 5 de diciembre de 2023.
Italia encabeza la lista con 82 casos, seguida de Francia con 43 y España con tres.
La circular del Ministerio de Salud
Ante el aumento global de los casos de dengue, el Ministerio de Salud ha instado a las autoridades sanitarias a elevar el nivel de alerta y vigilancia en las fronteras, reforzando los controles sobre los vectores y las mercancías procedentes de países donde la enfermedad es endémica.
La vacuna contra el dengue
El Ministerio de Salud ha aprobado el uso de la vacuna contra la fiebre del dengue en Italia, y estará disponible a partir de la próxima semana en el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas Lazzaro Spallanzani de Roma.
La estructura será uno de los primeros centros en recibir las dosis. El visitante deberá asumir el costo de la visita y la vacuna.




