El ministro de Justicia, Franco Nordio, rechazó la extradición a Argentina del cura Franco Reverberi que había sido aprobada por un tribunal.
Don Reverberi, sacerdote de la diócesis de Parma, en Emilia Romaña, está acusado de crímenes cometidos durante la dictadura entre el 1976 y el 1983.
Entre otros, el asesinado del joven peronista José Guillermo Beron, todavía desaparecido. Sin embargo, no será procesado.
Lo anunció Jorge Ithurburu de la asociación 24 marzo. El motivo es la edad del acusado.
Aunque el informe del ministro no desmiente la pericia dispuesta por el tribunal de Bolonia, que establece que el estado de salud de Reverberi es compatible con un viaje intercontinental.
Lo que pasa, sigue el ministro, es que el estrés psicológico que conllevaría un viaje Argentina, tal vez solo de ida, para el anciano sacerdote podría ser fatal.
Reverberi, capellán militar en Mendoza en el 1980, está acusado por los crímenes perpetrados en el centro de detención clandestina “La departamental”.
Allí, según las acusaciones, habría asistido a torturas cometidas por los militares bajo el régimen de Jorge Rafael Videla. Hecho que, sin embargo, como dicta el fallo emitido por el tribunal de Bolonia en el 2011, no configura un delito: asistió, pero no fue complice.
Si pedirles a los torturados que revelasen informaciones porque esa era la "voluntad de Dios" es algo más que "asistir" queda como materia de debate por un juicio que no se hará.
Pese a que en el 2017 en Italia se introdujo el delito de tortura y que en el 2021 Argentina presentó un nuevo pedido de extradición.
El ministro fue criticado por exponentes de la izquierda que declararon que esta decisión sigue encubriendo un régimen y niega justicia a los familiares de las víctimas.




