En un anuncio estremecedor, el reconocido exentrenador de la Lazio y la selección inglesa, Sven-Goran Eriksson, compartió con el mundo su batalla contra una enfermedad terminal.
Eriksson, de 75 años, quien se retiró del fútbol hace casi un año por razones de salud, reveló la presencia de un cáncer que le deja aproximadamente un año de vida.
La noticia llega como un shock para el mundo del deporte, ya que el sueco es un ícono del fútbol con una exitosa carrera, enfrenta ahora una realidad inesperada.
En sus propias palabras, Eriksson describió el momento en que su vida dio un giro inesperado: "Estaba completamente sano, luego colapsé, me desmayé y terminé en el hospital. Después de una consulta médica, descubrí que había tenido un derrame cerebral y que ya tenía un tumor".
El exentrenador, famoso por llevar a la Lazio a la victoria en la Serie A, compartió detalles sobre su situación actual y cómo el cáncer se reveló de manera abrupta.
Aunque no siente un gran dolor, la enfermedad es inoperable, y Eriksson está decidido a luchar mientras pueda.
"Todos se dieron cuenta de que no estaba bien, imaginaban que era cáncer y lo es. Tengo que luchar mientras pueda", indicó.
La prognosis, según Eriksson, no deja mucho espacio para la esperanza: "En el mejor de los casos me queda un año, en el peor incluso menos".
Eriksson insta a mantener un enfoque positivo y encontrar algo bueno en esta experiencia desafiante. Su impacto en el mundo del fútbol y más allá se refleja en las muestras de apoyo que ha recibido desde que compartió esta noticia.




