En la audiencia general de este 6 de diciembre, el papa Francisco se refirió a su estado de salud, señalando mejoras, pero admitiendo que aún enfrenta desafíos.
"Estoy mucho mejor", dijo el sumo pontífice para agradecer a los asistentes y explicó que ha pedido la ayuda de monseñor Ciampanelli para leer en su nombre, ya que todavía experimenta fatiga al hablar demasiado. "Me cuesta si hablo demasiado", agregó.
Esta no es la primera vez que el Papa confía en monseñor Ciampanelli para las lecturas, ya que el 29 de noviembre había hecho lo mismo por la gripe que lo afectaba.
La sala de prensa del Vaticano informó que, aunque las condiciones son estacionarias y no hay fiebre, persisten la inflamación pulmonar y las dificultades respiratorias, y continúa el tratamiento antibiótico.
La preocupación por la salud del Papa ha estado presente en las últimas semanas, y sus palabras hoy ofrecen una visión honesta de su proceso de recuperación.
Vale destaca que el líder de la Iglesia católica llegó a la audiencia caminando con la ayuda deu n bastón y no en silla de ruedas.
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