Gino Cecchettin tomó coraje para hablar en el funeral de su propia hija, Giulia, la joven de 22 años asesinada por su ex, Filippo Turetta. No solo despidió a su pequeña, sino que también pronunció un discurso instando a detener la violencia contra las mujeres y exigiendo un cambio cultural y político.
"Hemos vivido un momento de profunda angustia, hemos sido arrastrados por una terrible tormenta, por una lluvia de dolor que parece no tener fin", comenzó Gino, agradeciendo a los presentes por su apoyo.
Giulia fue recordada por su padre como una joven extraordinaria, alegre y ávida de aprendizaje. A pesar de su corta vida, se había convertido en una luchadora.
Gino abordó directamente el tema del femicidio, denunciando una cultura que devalúa a las mujeres y las convierte en víctimas de aquellos que deberían amarlas.
"Me dirijo a los hombres, nosotros deberíamos ser los primeros agentes de cambio, hablemos con otros hombres que conozcamos", instó Cecchettin.
Además, pidió a los hombres que estén activamente comprometidos, escuchando a las mujeres y enfrentando cualquier señal de violencia, incluso las más leves.
El mensaje también se extendió a las instituciones, exigiendo que la política deje de lado las diferencias y promulgue leyes para prevenir la violencia y proteger a las víctimas.
Gino Cecchettin concluyó su discurso con un momento conmovedor, leyendo una poesía de Kahlil Gibran y despidiéndose de su hija: "Adiós Giulia, mi amor".
Tras una semana de angustia y desesperación, el 18 de noviembre de 2023 los bomberos encontraron el cadáver de Giulia con signos de defensa. Su exnovio, Filippo Turetta, fue encontrado y detenido al día siguiente en Alemania.




