Las tensiones globales se intensifican después de que el nuevo satélite de reconocimiento de Corea del Norte capturara imágenes de la ciudad de Roma.
También tomó fotografías de la Casa Blanca y del Pentágono. La agencia de noticias estatal de Pyongyang, la Kcna, afirma que estas imágenes ya han sido revisadas por el líder supremo norcoreano Kim Jong-un.
Según trascendió, se trataría de parte de los preparativos para la operación del satélite de reconocimiento Malligyong-1.
Las fotos en cuestión fueron tomadas entre el 25 y el 28 de noviembre y, según la agencia coreana, también incluyen otros objetivos en el territorio de los Estados Unidos.
Entre ellos se encuentran la base aérea de Anderson en Guam en el Pacífico, la estación naval de Norfolk, el astillero de Newport News y un aeropuerto en Virginia.
Además, se capturaron imágenes de cuatro portaaviones nucleares de la Marina estadounidense y un portaviones británico.
El mundo reacciona
La reacción de las potencias occidentales, así como de Japón y Corea del Sur, no se hizo esperar. Acusan a Corea del Norte de violar las resoluciones del Consejo de Seguridad al lanzar el satélite la semana pasada.
En tanto, el embajador de Corea del Norte defendió el lanzamiento en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, destacando la falta de restricciones en otros países sobre los satélites.
Además, señaló la amenaza nuclear de una parte beligerante, refiriéndose a Estados Unidos, y argumentó que su país tiene el derecho legítimo de desarrollar sistemas de armas equivalentes.
"En defensa propia"
Por su parte, la representante de Estados Unidos ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, rechazó la afirmación de Corea del Norte de actuar en defensa propia.
En ese sentido, afirmó que las maniobras conjuntas entre Estados Unidos y Corea del Sur son rutinarias y de naturaleza defensiva.
Además, subrayó la transparencia de estas operaciones en comparación con la RPDC y sostuvo que no violan las resoluciones del Consejo de Seguridad.
La situación sigue siendo tensa, y la comunidad internacional observa con atención cualquier desarrollo adicional en esta creciente controversia.




