El papa Francisco celebró un inusual ángelus este 26 de noviembre por el estado gripal que está superando.
El mensaje, en vez de comunicarlo en persona a través de la ventana que da a la plaza de San Paedro, fue difundido a través de una pantalla gigante.
La alocución quedó a cargo de un monseñor y Francisco solo se limitó a bendecir y a pedir que recen por él.
El 25 de noviembre, el sumo pontífice suspendió su agenda debido al malestar que lo afecta. Por la tarde se realizó chequeos en los pulmones que dieron resultados satisfactorios.




