Mientras la presidenta del Consejo de Ministros, Giorgia Meloni, acapara la atención en los informativos, su política para la radiodifusora estatal, la RAI, no está dando buenos resultados. Las audiencias y la presencia de grandes estrellas están en franco declive.
Fabio Fazio, el periodista que se retiró en medio de controversia con el nuevo gobierno, está teniendo éxito en la 9, donde ahora trabaja. Por otro lado, "Avanti Popolo!", el nuevo programa de RAI con Nunzia De Girolamo, ex diputada de Forza Italia, no logra despegar ni recurriendo al sensacionalismo. Apenas alcanza el 2% de audiencia.
Por su parte, la respetada periodista Bianca Berlinguer, cuyos programas de análisis siempre tuvieron éxito, dejó la RAI afirmando que no se sentía cómoda. Ha comenzado un nuevo programa en un canal de Mediaset, el conglomerado de que ahora manejan los herederos de Silvio Berlusconi. Por su parte, Lucia Annunziata, tras declarar que no comparte nada con el nuevo gobierno, emigró a Radio24.
Por otro lado, Pino Insegno, amigo personal de Meloni, a quien le fue encomendado el horario estelar del primer canal de la RAI, parece estar a punto de ser reemplazado. "Il mercante in fiera" tiene bajísimos niveles de audiencia. Algo similar pasó con el programa "Liberi tutti!", conducido por Bianca Guaccero.
Por primera vez, en la lucha por atraer audiencia, las señales de Mediaset están ganando regularmente. La distancia promedio es de un sorprendente 6%. Además, la RAI está a punto de perder otro rostro histórico: el escritor Corrado Augias, después de una carrera de medio siglo, anunció su adiós a la cadena pública. "Ya soy mayor", explicó, "y quiero seguir trabajando con amigos, en un ambiente amigable".




