El monseñor Benoni Ambarus, obispo delegado para las cárceles italianas, reveló el último gesto que tuvo el papa Francisco antes de morir: donó de su cuenta personal 200.000 euros.
En el llamado, Ambarus reveló que "se habían quedado sin fondos". Ante esto, el líder de la Iglesia católica, le dijo: "No te preocupes, tengo algo en mi cuenta".
Así lo revela Ambarus a la Repubblica, quien sostuvo: "Ahora con el testamento, me entero que será sepultado gracias a un benefactor porque él ha donado todo a los últimos".
"El papa de los últimos", así titularon en su portada los principales diarios italianos la mañana después de la muerte del papa argentino.




