El Papa Francisco no experimentó dolor en sus últimos momentos. Así lo aseguró el profesor Sergio Alfieri, médico del Policlínico Gemelli y docente de la Universidad Católica, quien estuvo presente en las últimas horas de vida del Pontífice argentino. En declaraciones al telediario Tg1, Alfieri detalló cómo fueron los instantes previos al fallecimiento de Francisco en la residencia de Santa Marta.
"El miércoles pasado en el Vaticano, con los colegas del Gemelli, lo encontramos en recuperación, convaleciente, aún un poco cansado pero en gran forma", relató Alfieri, describiendo una imagen positiva del Papa apenas días antes de su muerte.
Según el médico, la última vez que lo vio fue el Sábado Santo, cuando compartieron un breve intercambio que lo conmovió profundamente: "Una cosa me ha golpeado: le dije 'Santo Padre, ¿también ha ido a visitar a las personas que están en la cárcel?' y él me respondió que sí, pero que estaba afligido porque no había podido lavarles los pies".
La muerte de Francisco se produjo en Santa Marta, donde residía desde el inicio de su pontificado. Alfieri explicó que al llegar al lugar, el Papa aún estaba vivo: "Tenía los ojos abiertos, tenía oxígeno, una vía intravenosa, pero no estaba consciente. Había que entender qué tenía, no era un problema respiratorio, aún estaba vivo pero en coma".
Respecto a la causa de muerte, el médico fue prudente pero firme en su evaluación clínica. "No se dio cuenta, seguramente se trató de un embolo, habrá tenido un ictus, y esto lo puedo decir con certeza: el Santo Padre no ha sufrido".
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