La desigualdad salarial entre hombres y mujeres persiste en Italia, con una diferencia que alcanza el 28,34% a favor de los hombres. Según el reciente informe del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INPS) italiano, los hombres perciben un salario bruto medio semanal de 643 euros, mientras que las mujeres, en promedio, ganan 501 euros por el mismo período.
Este informe, presentado por el Consejo de Vigilancia del INPS, destaca una disparidad no solo entre géneros, sino también entre trabajadores comunitarios y extracomunitarios.
La media de las retribuciones semanales de los empleados nacidos en la Unión Europea es de 582 euros, considerablemente superior a los 385 euros que, en promedio, ganan los trabajadores de origen extracomunitario.
Esta diferencia del 51% refleja la segregación salarial que afecta a los extranjeros en el mercado laboral italiano, donde se observa que, aunque representan solo el 10,7% del total de ocupados, constituyen más del 25% de las nuevas contrataciones.
En el caso de los trabajadores extracomunitarios, la brecha salarial de género es igualmente significativa.
Los hombres de origen extracomunitario perciben en promedio 432 euros semanales, mientras que las mujeres de este mismo grupo ganan únicamente 309 euros, quedando aún más lejos de la media salarial general. Esta realidad pone en evidencia una doble discriminación: las trabajadoras extranjeras no solo enfrentan desigualdad de género, sino que además experimentan una brecha en comparación con sus colegas italianos y europeos.
Este análisis de la INPS ha generado un renovado debate en torno a las políticas de igualdad salarial y de inclusión en el país, especialmente ante la creciente presencia de trabajadores extranjeros en sectores esenciales de la economía. Expertos señalan que esta tendencia podría tener un impacto en la integración de los trabajadores extracomunitarios en el sistema laboral italiano, limitando sus posibilidades de crecimiento y estabilidad financiera.
Asimismo, organizaciones sindicales y de derechos laborales han solicitado la implementación de políticas más equitativas que promuevan la igualdad salarial, subrayando que esta desigualdad afecta directamente la cohesión social y el desarrollo económico del país.




