El mal tiempo continúa azotando varias regiones de Italia, dejando a su paso una serie de emergencias climáticas y operativos de rescate en diversas localidades. La Protección Civil ha emitido una alerta naranja para cinco regiones del país, incluyendo Emilia-Romaña, Lombardía, Toscana, Véneto y Livorno, donde la situación es especialmente crítica.
En Emilia-Romaña, la intensa lluvia ha generado serios problemas hidráulicos, especialmente en la provincia de Bolonia, donde el nivel de los ríos sigue en ascenso.
En el área de Bolognese, los bomberos han tenido que realizar más de un centenar de intervenciones debido a la crecida de los ríos Samoggia, Reno e Idice, que han alcanzado niveles peligrosamente cercanos al umbral de máxima alerta.
En la localidad de Savigno, tres familias fueron evacuadas tras el desbordamiento del torrente Samoggia, aunque las autoridades locales han informado que "después del pico de la noche, el Samoggia ha comenzado su fase de descenso".
En la ciudad de Bolonia, las autoridades han cerrado varios tramos de carretera, incluidos los pasos subterráneos de Via Triumvirato y la salida 4bis de la tangenziale en ambas direcciones, como medida de precaución ante las inundaciones.
En Toscana, la situación no es menos grave. La ciudad de Siena ha desplegado a sus equipos de emergencia para hacer frente a las inundaciones que han afectado varias zonas de la ciudad.
El alcalde de Siena, Nicoletta Fabio, declaró: "Estamos trabajando con todo el equipo municipal para aliviar las molestias. Ha sido una precipitación particularmente intensa, con niveles que no se registraban en años".
Además, pidió la colaboración de los ciudadanos para solucionar cuanto antes los problemas causados por el mal tiempo en propiedades privadas que también afectan a sitios públicos.
En la provincia de Livorno, se ha vivido una noche de caos debido al desbordamiento del río Cornia, que rompió sus márgenes en la zona de Campiglia Marittima, causando inundaciones que afectaron tanto a terrenos como a viviendas.
Los bomberos y los equipos de protección civil de Livorno, Grosseto y Florencia han estado trabajando durante toda la noche en operaciones de rescate y evacuación. En Campiglia, un hombre fue rescatado tras quedar atrapado en una calle inundada, aferrándose a señales de tráfico para evitar ser arrastrado por el agua.
El alcalde de Venturina, Alberta Ticciati, informó que el río Cornia "ha roto los márgenes en la zona de Affitti y Banditelle", dejando a varias familias aisladas. Doce personas fueron rescatadas por los bomberos y trasladadas a refugios de emergencia habilitados por el ayuntamiento.
Mientras tanto, en la ciudad de Venecia, el sistema de barreras móviles Mose fue activado nuevamente para proteger la ciudad de la subida del nivel del agua, que alcanzó los 120 centímetros en el mar y 90 centímetros en la laguna.
Las autoridades locales han pedido a la población que se mantenga en lugares seguros y eviten desplazamientos innecesarios, mientras continúan los trabajos para restaurar la normalidad en las zonas más afectadas.




