Italia está considerando una revisión de la tasa de estancia que podría ver un aumento significativo de hasta 25 euros y su aplicación extendida a todos los municipios.
La norma, aún en fase de borrador, propone una reestructuración de los importes según el costo de la habitación de hotel. Actualmente, solo los municipios capitales, las uniones de municipios y los municipios turísticos pueden aplicar esta tasa, pero la nueva propuesta permitiría que todos los 7.904 municipios italianos puedan implementarla.
La nueva estructura tarifaria contemplaría un cobro de hasta 5 euros por noche para estancias en habitaciones cuyo costo sea inferior a 100 euros, hasta 10 euros para habitaciones con precios entre 100 y 400 euros, hasta 15 euros para aquellas entre 400 y 750 euros, y un máximo de 25 euros por noche en hoteles de lujo con tarifas superiores a 750 euros.
Los ingresos generados no solo se destinarían al sector turístico, sino también a la recogida y gestión de residuos
Esta propuesta ha generado preocupación entre las asociaciones del sector. Federalberghi ha sido clara en su oposición, afirmando que las empresas turísticas "no comparten la propuesta de aumentar aún más la tasa".
Señalan que "han pasado solo unos meses desde que, en vista del Jubileo, el techo máximo se elevó un 40%, pasando de 5 a 7 euros por noche y por persona, y se introdujo la posibilidad de utilizarla para cubrir los costos de la recogida de residuos, desnaturalizando las finalidades del instituto".
Los hoteleros argumentan que, con la nueva modificación, "para una habitación en un hotel de tres estrellas con un precio de 100 euros, se pagarán hasta diez euros por noche, como si de un día para otro el peso del IVA, que es del 10%, se duplicara". Federalberghi insta al gobierno a "imponer una disciplina presupuestaria correcta a las autoridades locales, en lugar de proporcionarles herramientas para empeorar la situación".
Por su parte, Confindustria Alberghi también se opone a la norma en estudio, argumentando que las estructuras hoteleras no pueden ser "un mero cajero automático para los municipios".
La presidenta Maria Carmela Colaiacovo se mostró "sorprendida" de que "después de meses de diálogo fructífero y de confrontación", se proceda "repentinamente a la aprobación de un texto" que parece desestabilizar "algunos de los pilares sobre los que se basaba la reforma en discusión".
Esto es particularmente preocupante en cuanto a la destinación del ingreso generado, que originalmente estaba destinado a apoyar las actividades turísticas, pero que "en lugar de fortalecerse, parece que se utilizará para cubrir los costos del servicio de residuos".
En respuesta a estas preocupaciones, el Ministerio de Turismo ha señalado que "no se han concluido aún las conversaciones con las asociaciones del sector y otros actores institucionales respecto a una posible propuesta de modificación de la tasa de estancia". El ministerio agregó que "el diálogo continuará en septiembre".




