Este martes 23, el reloj del juicio final reveló cuán cerca estamos de un posible 'apocalipsis'.
El Consejo de Ciencia y Seguridad del Boletín de Científicos Atómicos ha mantenido las manecillas del reloj a 90 segundos de la medianoche, la cifra más cercana a una catástrofe global en la historia del reloj.
Esta cantidad de segundos (misma que en 2023) se atribuye principalmente a los crecientes peligros de la guerra en Ucrania, que podría entrar en un segundo año devastador con ambas partes convencidas de su victoria.
La soberanía de Ucrania y los acuerdos de seguridad europeos están en juego, y las amenazas veladas de Rusia de usar armas nucleares subrayan el riesgo de una escalada accidental o intencionada.
Las acciones de Rusia, que incluyen violaciones de compromisos internacionales y riesgos nucleares en sitios como las plantas nucleares de Chernóbil y Zaporiyia, han generado preocupaciones sobre la seguridad global.
Además, la última oportunidad de mantener el tratado de armas nucleares restantes entre Rusia y Estados Unidos, el Nuevo START, está en peligro, lo que podría desencadenar una carrera armamentista nuclear y aumentar la posibilidad de un intercambio nuclear.
La guerra en Ucrania no solo intensifica el peligro nuclear, sino que también obstaculiza los esfuerzos mundiales para combatir el cambio climático.
La dependencia de países en el petróleo y gas ruso ha llevado a inversiones en gas natural en un momento en que deberían disminuir.
Today, the Bulletin’s Science and Security Board once again sets the #DoomsdayClock at 90 seconds to midnight.
Humanity continues to face an unprecedented level of danger.
Read the full statement: https://t.co/PowB7RkzXw pic.twitter.com/aRyF2ZX3wB
— Bulletin of the Atomic Scientists (@BulletinAtomic) January 23, 2024
Además, las acusaciones infundadas de Rusia sobre el uso de dispositivos radiológicos y armas químicas en Ucrania, junto con la desinformación sobre laboratorios de bioweapons, plantean preocupaciones sobre posibles acciones de Rusia en estos ámbitos.
En este momento de peligro global sin precedentes, se requiere una acción concertada. La posibilidad de un camino hacia la paz justa y la reducción de riesgos nucleares depende, en parte, de mantener un diálogo abierto con Moscú y explorar vías para negociaciones serias de paz.
Cada segundo cuenta en esta coyuntura crítica.




