Aileen y Tom White, una pareja estadounidense con una profunda conexión con Italia, llevaron su amor por el país un paso más allá al comprar una torre de 400 años en el pintoresco pueblo de Exilles, en el norte de Italia.
Antes incluso de enamorarse entre sí, ambos ya se habían enamorado de la belleza y la cultura italiana durante sus múltiples visitas al país.
La idea de comprar una casa en Italia siempre rondaba en sus pensamientos, pero no fue hasta 2016 que tomaron la decisión de explorar esta posibilidad.
Después de un año de búsqueda activa, Tom encontró un anuncio en internet sobre una torre centenaria en el pueblo de Exilles, y este descubrimiento marcó el comienzo de una nueva aventura.
Sin dirección proporcionada en el anuncio, Tom se dirigió al pueblo y, después de hablar con los lugareños, localizó la torre.
Según el artículo en CNN, convencieron a los propietarios de venderles la propiedad con un apretón de manos, sellando así su destino italiano. La torre, rebautizada como Torre Piccolo, fue adquirida por 19.000 euros en octubre de 2017.
El proceso de renovación, que duró seis meses y costó alrededor de 94.000 dólares, transformó la torre en una acogedora casa de cuatro pisos.
A pesar de algunos desafíos iniciales, como problemas bancarios, la pareja superó obstáculos con la ayuda de un abogado italiano.
La comunidad local de Exilles recibió a los Winters, como se les conoce ahora, con los brazos abiertos. Forjaron amistades sólidas y se integraron en la vida del pueblo.
Aileen y Tom se enamoraron no solo de la casa renovada sino también de la cálida comunidad y el estilo de vida más relajado.
Aunque enfrentan obstáculos debido a las restricciones de visado, los Winters sueñan con pasar más tiempo en Italia. Su experiencia, que comenzó como un proyecto emocionante, se convirtió en una inversión en su felicidad y enriquecimiento personal. La pareja alienta a otros a seguir sus sueños de vivir en el extranjero y descubrir su propio espacio en el mundo.




